lunes, 16 de abril de 2012

Imaginación y cajas de cartón


Quizá llegue un poco tarde con esta historia que ha sido noticia hace unos días pero por si alguien no la conoce y le interesa, voy contar brevemente la proeza de Caine Monroy, un niño que es un claro ejemplo de que con pocos medios se pueden conseguir muchas cosas.

Caine Monroy es un niño de Los Ángeles que quería ir a la universidad, sin embargo, no tenía el dinero suficiente. Como en tantas ocasiones, el dinero se interpone entre los sueños de los demás. El chaval de 9 años decidió aprovechar aquello que sobraba en el negocio de su padre. Así, con cosas tan simples como cajas de cartón consiguió realizar un salón de juegos. Pretendía cobrar una entrada de 2 dólares a los visitantes que quisiesen jugar para poder conseguir, poco a poco, algo de dinero para llegar a la universidad.

Al principio no tuvo demasiado éxito. Caine se podría haber rendido pero no lo hizo. Mantuvo su improvisado negocio hasta que un día la suerte se le cruzó: Nirvan Mullick visitó su salón de juegos y quedó fascinado. El hombre resultó ser un cineasta que decidió ayudar a Caine realizando un corto de la historia que fue seguido por una campaña de Internet. En menos de un año Caine ha recaudado más de 100.000 dólares.

Caine tuvo suerte pero porque la buscó. ¡Hagamos la labor más fácil a la suerte!

Aquí podéis ver la noticia:

Y este es el corto, de 11 minutos de duración.

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