domingo, 2 de diciembre de 2012

Crowdfunding: apoyo a las buenas ideas


El término inglés crowdfunding significa “financiación de masas”. También se denomina financiación colectiva y, según cuenta Wikipedia, "es la cooperación colectiva, llevada a cabo por personas que realizan una red para conseguir dinero u otros recursos. Se suele utilizar Internet para financiar esfuerzos e iniciativas de otras personas u organizaciones." 

El funcionamiento es sencillo: Cualquiera que tenga una idea y necesite recursos económicos para llevarla a cabo, puede acudir a alguna de las páginas de Internet especializadas en crowdfunding para encontrar financiación. Su labor consiste en explicar el proyecto, publicitarlo y presupuestarlo. Tiene un plazo limitado para recibir aportaciones de los mecenas y si en el tiempo determinado se consigue la financiación necesaria, el proyecto sale adelante. La web impulsora gana con cada proyecto un porcentaje de entre el 1% y el 8%, dependiendo del portal.

En España Verkami ya ha financiado 678 proyectos con éxito. Desde la publicación de discos o libros hasta el impulso de medios de comunicación. Verkami entiende el crowdfunding así: “Los creadores mantienen todos los derechos sobre sus obras, y ofrecen a los mecenas que les ayudan a financiar sus proyectos recompensas en forma de creaciones y productos exclusivos, experiencias únicas, ediciones limitadas, merchandising, acceso a descargas...”
 




Lanzanos fue la primera página de crowdfunding creada en España. Algo que la diferencia de Verkami es el periodo de financiación de los proyectos. En Lanzanos el periodo lo delimita el dueño de la idea mientras que en Verkami este margen es común para todos los proyectos: 40 días.

Además, cuando se impulsan proyectos solidarios, la empresa solo se queda con el 1% de lo recaudado.



Goteo es otra página de crowdfunding española que se centra más en proyectos de carácter social, ecológico y tecnológico. En su web se definen como una "red social para cofinanciar y colaborar con proyectos innovadores que fomentan el procomún.



Parece que el crowdfunding está teniendo un buen recibimiento en España, a juzgar por los datos proporcionados por Verkami: el 73% de los proyectos presentados en españa a través de esta plataforma concluyó con éxito. RTVE



Bajo mi punto de vista, creo que el crowdfunding es una interesante iniciativa para dar oportunidades a las buenas ideas que muchas veces no salen adelante por falta de apoyo económico. 

Fuentes:















domingo, 18 de noviembre de 2012

¡Un parche antiresaca!


Parece ser que ese gran problema universal sufrido por tantos amantes de la fiesta en todo el mundo y tan conocido en España, la resaca, podría tener solución (y no es dejar de beber). Lee: 

El parche Bytox, creado en EEUU, ha comenzado a comercializarse en España. Según podemos leer en su web, www.bitox.es es un Complemento Alimenticio “especialmente diseñado para reponer de forma efectiva la pérdida de los niveles vitales de vitaminas y de ácidos que se produce cuando se consume alcohol”.

El producto está aprobado por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición y contiene Extracto de Baya de Acai, diferentes vitaminas y ácidos Pantoténico y Folico.

Su modo de empleo es sencillo: El parche se adhiere a una zona del cuerpo 45 minutos antes de consumir alcohol y se debe retirar 8 horas después de tomar la última bebida alcohólica.

Su inventor es Leonard Grossman, un cirujano plástico estadounidense que pensó en la idea cuando un amigo le pidió un remedio para rebajar las consecuencias de una gran juerga.

Hay que tener claro que este parche no elimina los niveles de alcohol en sangre por lo que no permite, por ejemplo, burlar ningún tipo de test de alcoholemia. Tampoco elimina el deterioro psicomotor producido por el consumo de alcohol.

De momento se puede adquirir por Internet, a través de su página web en packs de 5, 10 o 50 unidades.

En la página de Facebook encontrarás opiniones de personas que ya lo han utilizado y se muestran satisfechas con este producto totalmente novedoso. 

Fuentes: 

Bytox bitox.es






lunes, 5 de noviembre de 2012

La ilusión ni se crea ni se destruye, solo se transforma


Hace ya casi dos semanas asistí a una conferencia que impartió Enrique Urbizu, el director de películas como “No habrá paz para los malvados”, y desde entonces llevo dando vueltas a un tema: la importancia de la ilusión en la vida.

Siempre me he considerado una persona que vive con ilusiones pero nunca había valorado la relevancia de esto. Durante la charla, Urbizu habló sobre la función del director y el guionista en la realización de la película y contó cual era su forma de trabajo. Su estilo lo definió con frases como “tan importante es el primer actor como el último” y “es bueno crear un ambiente de trabajo y generar confianza”.

Pero lo que más me llamó la atención de la conferencia no fue tanto lo que contó sino como lo contó. Tras 25 años rodando cine, mantiene la ilusión en cada proyecto o, al menos, eso me transmitió a mí: la imagen de una persona ilusionada.

No quiero centrarme tanto en la figura del director sino simplemente utilizarla como ejemplo de alguien a quien le gustaba su trabajo ya antes de realizarlo y que, a pesar del paso del tiempo, no le ha dejado de gustar. Alguien que busca disfrutar de cada momento del trabajo, desde la primera hora hasta la última del proceso, incluyendo las etapas que otros consideran aburridas.

Esa ilusión por lo que hace me parece muy importante. Creo que todos tenemos que tener al menos una ilusión que nos mantenga, que de sentido a lo que hacemos. La ilusión no deja de ser un motivo. Un objetivo para seguir caminando.

Es curioso como algunas personas parecen que aparentemente cumplen con el
“ideal básico de felicidad”, por decirlo de algún modo, el combo de salud, dinero y amor. Sin embargo no son felices porque no tienen ilusiones. Un día se dan cuenta de que ya no tienen nada por lo que ilusionarse. Porque, ¿nos podemos asegurar que no vamos a perder la ilusión por algo? O, si la ilusión se pierde, ¿nos atreveremos a cambiar una parte de nuestra vida por recuperarla? Si no hacemos nada nos podemos hundir cada vez más y no remontar pero hacer lo idóneo no es nada fácil.

Y he hablado de los del falso combo pero, ¿y qué hay de aquellos que ni siquiera se acercan al pack básico de supuesta felicidad? Es más, que se están alejando mucho de él. Aquellos que están viendo como pierden sus ilusiones en forma de vivienda, trabajo, salud, poco a poco. En la actualidad, con la situación económica en la que nos encontramos, están aumentando los casos de depresión, incluso los suicidios. Y gran parte del problema viene por las ilusiones. A ver como le dices a un parado y desahuciado que la vida es ilusión, que siempre hay algún motivo para salir adelante y lo bonitas que son las cosas en el país de la piruleta.

Entonces el mundo de la ilusión es más complejo de lo que pensaba. Quizá alguna clave pueda ser que si algo te ilusiona, te gusta, debes luchar primero por conseguirlo y después por mantenerlo. Pero no te acomodes y busca cada día algo nuevo, que te haga conservar esa ilusión. Y cuando no haya nada más que te motive pon lo cotidiano patas arriba ya sea en el trabajo, estudio o relaciones. Siempre se encuentra algo. Porque la ilusión es algo así como la energía: ni se crea ni se destruye, solo se transforma. Y, sobre todo, no vendas ilusiones por dinero, miedo o comodidad. 

jueves, 18 de octubre de 2012

No titularé “llueve”, que suena melancólico


"Hoy llueve, igual que ayer y posiblemente igual que mañana."
"Desde mi ventana veo la lluvia caer" 

Dos frases objetivas. ¿Qué te trasmiten? Quizá nada pero yo las leo y me recuerdan al principio de algún relato. Un relato que, por ejemplo, sea melancólico incluso quizá triste. Me puedo imaginar a una señora octogenaria sentada en una hamaca, con una taza de café en la mano que mira tras el cristal y al ver el cielo gris comienza a recordar un capítulo de su vida.

Y es que hay una extraña relación entre la lluvia y la tristeza, melancolía, pereza o ambas. ¿Por qué? Creo que es algo que hemos establecido nosotros al unir lluvia con “se me fastidiaron los planes”. Si que es verdad que la lluvia muchas veces no propicia el escenario perfecto para hacer determinadas cosas. Si te tienes que sacar el carné de conducir, te puede perjudicar; si te casas, se te ensuciará el vestido. Pero, ¿por qué nos enfadamos si llueve? ¿De qué nos sirve? ¿Acaso va a dejar de llover si nos quedamos en casa con el pijama puesto? Que ver una película en el sofá puede ser un plan estupendo pero que sea porque lo has decidido previamente, independientemente de si llueve o no.

Igual ese desprecio a la lluvia es porque no vemos su lado positivo. Porque, lo primero, es más que necesario que llueva para poder comer, básicamente, y cada vez lo hace menos. Además, ¿no os habéis dado cuenta de que hay temporadas en las que a todo el mundo le duele la cabeza? Eso es porque el ambiente está cargado y solo se soluciona si llueve.

No se por qué hay tanto miedo a la lluvia. ¡Si es agua! Encima cuando llueve las temperaturas se suavizan. ¿Habéis probado a salir a la calle sin paraguas? ¡Qué placer sentir como el agua te moja y no correr! O si correr y pisar los charcos. O no pisarlos e intentar que no te salpiquen los coches a su paso. O que si que te salpiquen, reirte y ponerte a bailar.

Que yo soy la primera defensora del sol pero, ya que llueve poco, que mejor que aprovechar este hecho inusual para realizar aquellas cosas que normalmente no podemos hacer en vez de quejarnos.

Sí, me fastidia que la gente se queje porque llueve. ¡Qué puede dar rabia tardar más en llegar, que se te estropee el peinado, tener que ponerte determinado calzado, pues sí, pero la vida sigue!

jueves, 11 de octubre de 2012

Malasaña




La Plaza del Dos de Mayo es la raíz de Malasaña. Si alguna vez os ha llamado la atención la Movida madrileña de los 80, las películas de Almodóvar o la obra de Andy Warhol, probablemente os gustará pasearos por este barrio de la capital y conocer un poco su historia. 

Este barrio, también llamado las Maravillas, se sitúa entre la calle San Bernardo, la Gran Vía, la calle Fuencarral y la de Carranza. Recibe su nombre en honor a Manuela Malasaña, una costurera asesinada por las tropas napoleónicas tras el levantamiento del 2 de mayo de 1808. Fue acusada de “portar armas”: las tijeras propias de su trabajo. 

Más de un siglo y medio después, Malasaña vuelve a acoger una revolución, esta vez artística. Se convierte en la cuna de la Movida madrileña de los 80. Por sus calles y, por supuesto, por sus bares, en esa época se podía ver pasear a Alaska o a los componentes de Radio Futura. Allí se encuentran locales emblemáticos como la Vía Láctea o El pentagrama (“El Penta”) lugares que solían frecuentar Los Secretos, Burning o Nacha Pop, que cantan en "La chica de ayer":  “Y luego, por la noche, al Penta a escuchar canciones que consiguen que te pueda amar”  





El Penta”

Si bien la historia es bonita, nosotros solo podemos disfrutar del barrio en la actualidad. Ya en el siglo XXI, bandas como Pereza han encontrado un hueco en sus inicios en este barrio tan alternativo. Quizá os suene el “recordar cada baldosa del baño del Siroco” de “Por mi tripa”. Un local, el Siroco que tiene su protagonismo como impulso a la música “Indie” junto a la Sala Maravillas, donde despegaron los Planetas.

Ahora el espíritu alternativo y bohemio de la noche continúa pero el barrio también tiene vida de día. En malasanaahora.com se muestran fotos actuales de su gente, predominantemente joven. Podemos encontrar librerías de segunda mano, boutiques, galerías de arte o un teatro y tomarnos un batido de frutas, comer crêpes, sushi, hamburguesas, especialidades argentinas o unos huevos fritos (http://elpais.com/diario/2011/09/03/viajero/1315084087_850215.html) .

También existe un periódico digital, Somos Malasaña que informa de las noticias y de las actividades que se realizan. además, incluye difrentes blogs como Gatos Curiosos que recoge historias del lugar.

En esta página podéis ver el estilo de algunos bares de la zona como el Cimmeria con un estilo de música Indie, Electro, funk y Motown; Copola club, que ofrece pop/funk y electro o el Sunset con un ambiente Chill out y fina arena cubriendo el suelo, además de los locales mencionados a lo largo del post. 

En definitiva, Malasaña es un barrio sorprendente con una mezcla de estilos entre lo moderno, hippie, vintage... 







jueves, 27 de septiembre de 2012

Recuerdos


Recordar: Del latín Recordari, “Volver a pasar por el corazón”

Es curiosa la raíz de la palabra recordar. Hoy en día utilizamos este término con otros significados mucho menos profundos. La RAE dice en su primera acepción que recordar es traer a la memoria algo.

Si buscamos recuerdo podemos encontrar cuatro acepciones. Por ejemplo, la primera lo define como memoria que se hace o aviso que se da de algo pasado o de que ya se habló; la tercera, hace referencia al objeto que se conserva para recordar a una persona, una circunstancia, un suceso, etc.

Y esta asociación que se establece entre objetos y recuerdos me parece bastante curiosa. Creo que no todo el mundo da la misma importancia a los recuerdos o a su representación material, en objetos. Yo considero que hago muchas asociaciones, quizá demasiadas.

Así los objetos para mí pueden llegar a adquirir gran significado. Detrás de cada “chisme” puede haber una historia. Y por eso guardo tantas cosas que parecen tontas a los ojos de los demás.

Hoy en día, muchos de nuestros recuerdos no quedan plasmados en algo puramente físico. Me estoy refiriendo a las fotografías. ¿Cuánto de “físico” tiene una fotografía? Ya sea impresa o en Internet.

Ahora, vayamos a donde vayamos y pase lo que pase, siempre hay una cámara cerca para inmortalizar el momento. Y nuestras redes sociales están llenas de imágenes. Cada semana, cada mes, fotos nuevas que en ese instante son “la foto”, el recuerdo de esa noche que hicisteis determinada locura, y otra noche y otra locura y gente que conoces que parece inolvidable. Y echas la vista atrás a hace tres años, por ejemplo, y a lo mejor esa foto que en su día te pareció tan graciosa ya no te recuerda a nada.

¿Podemos saturarnos de recuerdos? Tengo que confesar que me da miedo olvidar. Supongo que a todos un poco ¿no?

Quizá me esté poniendo algo trascendental pero lo que me da miedo es que algún día no sea capaz de recordar esas historias que ahora son para mí tan importantes. Es decir, en la actualidad, con menos de dos décadas, puedo acordarme de más o menos todo lo que ha pasado en mi vida pero, ¿y con cuatro veces más mi edad?

Dicen que en la adolescencia y en la juventud vivimos muy intensamente. Creo que es cierto. Que nuestros sentimientos se magnifican, que un día podemos sentirnos los reyes del mundo y otros días lo peor. De este comportamiento nacen las amistades más fuertes. ¿Qué pasará después? Por supuesto que muchos de nuestros recuerdos perdurarán pero la memoria no tiene una capacidad infinita. Y pensar que esto que HOY es tan importante, este blog por ejemplo, en algún momento pueda dejar de serlo... porque por muchas fotos que existan o textos si la memoria olvida no podemos hacer nada.

Y, aunque solo estoy hablando de una memoria cualquiera de una futura persona octogenaria, la verdad es que he llegado a estas reflexiones al pensar en que el pasado 21 de septiembre fue el día mundial del Alzheimer. Una enfermedad dura y muy interesante de estudiar bajo mi punto de vista. Eso si que es preocupante.

Pero esta entrada no puede acabar así. Después de la reflexión debería llegar la conclusión. Y la conclusión, que quizá sea más cómoda que válida, es la siguiente: En lo que inventamos la fórmula mágica para tener una memoria infinita, lo único que podemos hacer es aprovechar el momento. No podemos tener muchos y buenos recuerdos si no existen primero buenas experiencias. CARPE DIEM

viernes, 31 de agosto de 2012

Que la distancia


Ahora que ha muerto Neil Armstrong recordamos al hombre que pisó la Luna por primera vez. El espacio está de moda. ¿Es cierto que el hombre llegó a la Luna o fue todo un montaje de EEUU? ¿Sale rentable la inversión en el espacio? La segunda pregunta pide un mayor debate pero sobre la primera, yo soy de esas personas que creen que es verdad, que el hombre llegó a la Luna en 1969. Sea cierto o no, prefiero creer que fue así y no pararme a pensar en supuestas confabulaciones de EEUU. Simplemente creer, como en los trucos de magia.

Y, paralelamente a esto, a mi alrededor escucho conversaciones sobre la distancia.

Cuando eramos pequeños, distancia era la que había entre tu amigo y tú. Él vivía a la otra punta de la ciudad. A medida que crecemos eso ya no es un problema. “Distancia” pasa a ser el pueblo de al lado. Después, es traumático que una persona viva en el otro extremo de tu propio país. Y ni hablamos de cruzar alguna frontera. Ya no nos asustamos por 50 km pero si por 500. ¿Y qué más da 500 que 5000? ¡Señores, qué el hombre ha viajado a la Luna!

No solo nosotros crecemos, el mundo crece mucho más rápido. En mi corta existencia he visto el gran salto de Internet, la aparición de los teléfonos móviles y ahora los smartphones capaces de combinarlo todo. Podemos oír la voz de una persona o hablar con ella sin gastarnos lo más mínimo, 24 horas al día. También podemos verla y conocer su entorno. Y la evolución de los medios de transporte. Viajes más rápidos, más cómodos y con menor coste. Viajar en avión es muy común al igual que el tren, autobús, barco...

Ahora hablamos de globalización. Decimos que somos “europeos”. Entre otras cosas, tenemos una misma moneda que nos facilita los intercambios además del pasaporte y documentos válidos en toda la comunidad que nos ahorran gastos y tiempo.

Por lo tanto la “distancia” no puede ser impedimento para mantener el contacto con una persona. Si puedes comunicarte con ella y viajar no hay problema. Quizá para viajar pueda entender que haya cierta dificultad económica porque, a pesar de la reducción del coste del transporte, cruzar el Atlántico, por ejemplo, no es asequible para todos los bolsillos. Por desgracia ese puede ser un impedimento. Pero no dejemos que el dinero domine nuestra vida. Hay muchas formas de viajar. No hace falta buscar el medio de transporte más cómodo ni el más rápido. Podemos combinar diferentes formas de viaje (ahí está el ejemplo del autostop, una interesante forma de viajar de la que algún día hablaré mas detenidamente).

Así que ya vale de decir... es la distancia. No es la distancia. La distancia puede complicar las cosas, claro, es un obstáculo importante pero que se puede saltar. Uno de tantos otros. No utilicemos distancia como excusa. Es más, no nos autoengañemos poniendo la distancia como barrera. Porque si tu primo es tu primo y te llevas bien con él, ocurrirá lo mismo aquí que en China. Y si tu amigo se va de Erasmus seguirá teniendo el mismo sentido del humor que te hace reír cuando está a tu lado, y si te gusta un chico te va a gustar igual esté donde esté y si no te gusta aunque viviese en el piso de al lado tampoco te gustaría. 

martes, 17 de julio de 2012

Cambiemos dificultades por retos a conquistar


El otro día iba andando por la ciudad y vi una prueba de triatlón. Uno de los participantes que la disputaba tenía una pierna artificial que sustituía a la suya que habría sido amputada anteriormente. Me impactó bastante porque, a pesar de que cada vez es más habitual ver a personas con este tipo de prótesis, es muy diferente verlo en televisión que a unos pocos centímetros. En ese momento me sentí inútil. Andando tan tranquilamente por la calle sin valorar mis movimientos mientras otra persona con más dificultades está realizando una prueba atlética. Superándose.

Y, al hilo de esto, el otro día leí en El Norte de Castilla una entrevista a Oscar Pistorius que se va a convertir en el primer atleta en disputar los Juegos Olímpicos con las dos piernas amputadas. Lo hará este verano en Londres. Su problema viene desde que nació, sin peronés y tobillos, y la historia se fue complicando. Siempre hizo deporte. En el colegio jugaba a tenis, waterpolo y rugby. Después llegó la pista de atletismo. Tras participar en los juegos paralímpicos de Atenas 2004, este año podrá participar en ambos. Ya quiso hacerlo en 2008 en Pekín pero la Federación Internacional de Atletismo no lo permitió. Sus prótesis eran polémicas ya que algunos creían que podrían atribuirle cierta ventaja frente a los demás competidores. Finalmente el Tribunal de Arbitraje Deportivo le dio la razón.

Oscar dice: “Yo no veo dificultades, solo retos a conquistar” Una frase que invita a luchar. Un ejemplo para todos aquellos que día a día se encuentran con impedimentos en su camino. El destaca en el deporte y seguro que otros lo harán en otras actividades cotidianas. 

jueves, 5 de julio de 2012

Vacaciones en Paz


Durante estos días, están llegando a España más de 6000 niños procedentes de campos de refugiados del Sahara para pasar dos meses con familias de acogida.

Son niños de menos de 12 años que tienen la suerte de poder abandonar por un tiempo su país para conocer otra cultura. Pasan los meses de verano con familias que les tratan como a sus propios hijos. Son uno más viviendo un veraneo español.

Esta campaña se denomina “Vacaciones en Paz” y se lleva realizando cada verano desde hace más de 20 años. En otras ocasiones han llegado a venir hasta 10000 niños en un periodo estival pero, debido a la situación económica que atravesamos, este año solo serán al rededor de 6000. Una cifra que no está nada mal. Una de las comunidades que no ha notado este descenso ha sido Castilla y León que continúa trayendo a 325 niños de los cuales medio centenar se instalan en la provincia de Valladolid.

Una aventura para estos niños que dentro de la desgracia tienen algo de suerte. Viven en campos de refugiados en el Sahara. Son muchos para no demasiado espacio y con las condiciones higiénicas justas para seguir viviendo. Por supuesto, no tienen ningún tipo de lujo. Según las familias de acogida, no hace falta observar mucho a los niños para darse cuenta que sus condiciones de salud no son las idóneas: Se ve en su piel y en su pelo y la ropa deja bastante que desear. Además, los niños se someten a una inspección médica que certifica lo anterior.

Después de todo esto, no es sorprendente que una niña diga que la gusta todo de sus vacaciones en España: La piscina, la playa, las bicicletas...

Una experiencia satisfactoria tanto para los protagonistas de esta historia, los niños, como para sus familias de acogida que se desviven por ellos. Espero que este año pasen un buen verano esos más de 6000 niños y sus respectivas familias de acogida. 

viernes, 29 de junio de 2012

No es una casa, es mucho más


En España una de las cosas que más se valora es la posesión de una vivienda. Una tendencia que no se comparte en otros países cercanos donde vivir toda la vida de alquiler se ve mucho más normal que aquí. Nuestra cultura nos ha acostumbrado a adquirir una casa propia.

Supongo que es una forma de elaborar nuestra vida. O esa parte de nuestra vida que hemos creado nosotros. Porque nacemos y vivimos en la casa de nuestros padres que a su vez es nuestra pero de otra manera. Y al crecer damos nuestros primeros pasos en solitario. Tenemos nuestro trabajo, nuestra pareja, nuestra soledad, nuestros hijos o nuestra mascota y eso lo solemos solidificar con nuestro hogar. Porque una casa no es solo unos cuantos metros de terreno y un papel. Ella representa nuestro estilo, forma de ser... y allí estamos cómodos, a gusto. Cada casa con una historia, la propia de cada uno que evoluciona al mismo ritmo que sus propietarios.

¿Da pena dejar una casa no? Yo nunca me he mudado pero debe de ser duro. Si eso es decisión tuya, por muy duro que sea, lo has elegido tú. Sin embargo, tristemente, todos los días se escuchan noticias sobre desahucios. Personas que pierden su casa. Y detrás de cada desahucio una historia. La del inmigrante que trabajaba en la construcción, que se fió del banco y nadie le negó una hipoteca, o aquellos jubilados que abalaron a sus hijos y ahora están en la calle. Pero lo peor de todo es que esas casas se quedan vacías. ¿Que sentido tiene obligar a los propietarios a abandonar sus hogares para que estos se queden cerrados? ¿Por qué tiene que haber gente sin un lugar donde dormir cuando hay tantas viviendas sin habitar, que no salen rentables y a las que no se da salida? 

Por suerte aquellas personas desahuciadas o a punto de serlo en ocasiones encuentran apoyo en los demás. Ahí están sus vecinos y quienes les conocen pero también personas desconocidas bajo el nombre del movimiento 15M, por ejemplo, que se unen con el objetivo de evitar el desahucio. Muchas veces no es posible paralizarlo pero por esos pequeños éxitos merece la pena intentarlo.

Dice la RAE en la tercera acepción de “Desahuciar”: Dicho de un dueño o de un arrendador: Despedir al inquilino o arrendatario mediante una acción legal. Pero la primera acepción es: Quitar a alguien toda esperanza de conseguir lo que desea. Así es.

jueves, 21 de junio de 2012

Un artista del trapecio


Un artista del trapecio es un breve cuento de Franz Kafka. Yo lo leí el otro día y me gustó. Aquí os lo dejo: (se lee rápido)

Un artista del trapecio -como se sabe, este arte que se practica en lo alto de las cúpulas de los grandes circos es uno de los más difíciles entre todos los asequibles al hombre- había organizado su vida de tal manera -primero por afán profesional de perfección, después por costumbre que se había hecho tiránica- que, mientras trabajaba en la misma empresa, permanecía día y noche en el trapecio. Todas sus necesidades -por otra parte muy pequeñas- eran satisfechas por criados que se relevaban a intervalos y vigilaban debajo. Todo lo que arriba se necesitaba lo subían y bajaban en cestillos construidos para el caso.
De esta manera de vivir no se deducían para el trapecista dificultades con el resto del mundo. Sólo resultaba un poco molesto durante los demás números del programa, porque como no se podía ocultar que se había quedado allá arriba, aunque permanecía quieto, siempre alguna mirada del público se desviaba hacia él. Pero los directores se lo perdonaban, porque era un artista extraordinario, insustituible. Además era sabido que no vivía así por capricho y que sólo de aquella manera podía estar siempre entrenado y conservar la extrema perfección de su arte.


Además, allá arriba se estaba muy bien. Cuando, en los días cálidos del verano, se abrían las ventanas laterales que corrían alrededor de la cúpula y el sol y el aire irrumpían en el ámbito crepuscular del circo, era hasta bello. Su trato humano estaba muy limitado, naturalmente. Alguna vez trepaba por la cuerda de ascensión algún colega de turné, se sentaba a su lado en el trapecio, apoyado uno en la cuerda de la derecha, otro en la de la izquierda, y charlaban largamente. O bien los obreros que reparaban la techumbre cambiaban con él algunas palabras por una de las claraboyas o el electricista que comprobaba las conducciones de luz, en la galería más alta, le gritaba alguna palabra respetuosa, si bien poco comprensible.


A no ser entonces, estaba siempre solitario. Alguna vez un empleado que erraba cansadamente a las horas de la siesta por el circo vacío, elevaba su mirada a la casi atrayente altura, donde el trapecista descansaba o se ejercitaba en su arte sin saber que era observado.


Así hubiera podido vivir tranquilo el artista del trapecio a no ser por los inevitables viajes de lugar en lugar, que lo molestaban en sumo grado. Cierto es que el empresario cuidaba de que este sufrimiento no se prolongara innecesariamente. El trapecista salía para la estación en un automóvil de carreras que corría, a la madrugada, por las calles desiertas, con la velocidad máxima; demasiado lenta, sin embargo, para su nostalgia del trapecio.


En el tren, estaba dispuesto un departamento para él solo, en donde encontraba, arriba, en la redecilla de los equipajes, una sustitución mezquina -pero en algún modo equivalente- de su manera de vivir.


En el sitio de destino ya estaba enarbolado el trapecio mucho antes de su llegada, cuando todavía no se habían cerrado las tablas ni colocado las puertas. Pero para el empresario era el instante más placentero aquel en que el trapecista apoyaba el pie en la cuerda de subida y en un santiamén se encaramaba de nuevo sobre su trapecio. A pesar de todas estas precauciones, los viajes perturbaban gravemente los nervios del trapecista, de modo que, por muy afortunados que fueran económicamente para el empresario, siempre le resultaban penosos.


Una vez que viajaban, el artista en la redecilla como soñando, y el empresario recostado en el rincón de la ventana, leyendo un libro, el hombre del trapecio le apostrofó suavemente. Y le dijo, mordiéndose los labios, que en lo sucesivo necesitaba para su vivir, no un trapecio, como hasta entonces, sino dos, dos trapecios, uno frente a otro.


El empresario accedió en seguida. Pero el trapecista, como si quisiera mostrar que la aceptación del empresario no tenía más importancia que su oposición, añadió que nunca más, en ninguna ocasión, trabajaría únicamente sobre un trapecio. Parecía horrorizarse ante la idea de que pudiera acontecerle alguna vez. El empresario, deteniéndose y observando a su artista, declaró nuevamente su absoluta conformidad. Dos trapecios son mejor que uno solo. Además, los nuevos trapecios serían más variados y vistosos.


Pero el artista se echó a llorar de pronto. El empresario, profundamente conmovido, se levantó de un salto y le preguntó qué le ocurría, y como no recibiera ninguna respuesta, se subió al asiento, lo acarició y abrazó y estrechó su rostro contra el suyo, hasta sentir las lágrimas en su piel. Después de muchas preguntas y palabras cariñosas, el trapecista exclamó, sollozando:


-Sólo con una barra en las manos, ¡cómo podría yo vivir!


Entonces, ya fue muy fácil al empresario consolarlo. Le prometió que en la primera estación, en la primera parada y fonda, telegrafiaría para que instalasen el segundo trapecio, y se reprochó a sí mismo duramente la crueldad de haber dejado al artista trabajar tanto tiempo en un solo trapecio. En fin, le dio las gracias por haberle hecho observar al cabo aquella omisión imperdonable. De esta suerte, pudo el empresario tranquilizar al artista y volverse a su rincón.


En cambio, él no estaba tranquilo; con grave preocupación espiaba, a hurtadillas, por encima del libro, al trapecista. Si semejantes pensamientos habían empezado a atormentarlo, ¿podrían ya cesar por completo? ¿No seguirían aumentando día por día? ¿No amenazarían su existencia? Y el empresario, alarmado, creyó ver en aquel sueño, aparentemente tranquilo, en que habían terminado los lloros, comenzar a dibujarse la primera arruga en la lisa frente infantil del artista del trapecio.
FIN

jueves, 14 de junio de 2012

La voz: un medidor de vitalidad


No se si esto que os voy a contar os habrá pasado alguna vez. Quizá si tenéis costumbre de escuchar la radio me entendáis mejor. ¿Nunca os habéis sorprendido al conocer el aspecto físico de alguien del que solo conocíais su voz?

Muchas de las personas que hablan en la radio son de sobra conocidas o bien porque vienen de trabajar en la televisión o porque tienen tanto renombre que su aspecto nos resulta familiar. Pero hay otras voces que no las tenemos asociadas con un físico. Nuestro cerebro, inconscientemente, va creando una imagen de la persona que habla. Así nos hacemos nuestra propia idea de a que cuerpo pertenecerá esa voz que oímos con mayor o menor frecuencia. Nos podemos imaginar una persona rubia o morena, más o menos mayor y más o menos guapa solo teniendo en cuenta lo que nos trasmite su voz. No hacemos un análisis exhaustivo para intentar averiguar como será. Lo que pretendemos es llevar a la vista lo que nos trasmite el oído.

Y llega un día en el que vemos a esa persona ya sea en la televisión, cara a cara o por la curiosidad de haberla buscado en Google. Llegados a este punto pueden pasar dos cosas: Que nos la hayamos imaginado más o menos parecida o todo lo contrario. A mí ya me ha pasado alguna vez que me he imaginado a una persona de forma diferente y me he quedado bastante sorprendida al ver que su aspecto físico no coincidía demasiado con el diseñado por mi pensamiento. La última ocasión en la que me pasó esto fue ayer cuando pretendí poner cara (real) a una chica que suele hablar de cine con una voz bastante agradable. Me imaginaba una mujer de unos 30 años morena y delgadita. Y sí era delgadita y morena pero eso de 30 años... más bien 40... y 5.

Lo que quiero decir con esto es que muchas veces nos dejamos guiar por el aspecto físico de una persona y la imagen que da. Sus arrugas, como viste... y así, sin ni siquiera escucharla hablar, imaginamos su personalidad. Sin embargo, escuchando su voz podemos descubrir la esencia de una persona. Ni una cosa ni la otra deben servir para prejuzgar a la gente pero si que creo que la voz es más pura, más difícil de disfrazar. Quizá el estado de ánimo se pueda intentar disimular con mayor o menor éxito, pero una voz nos puede transmitir cosas que quizá la simple vista de una persona no nos trasmita: Seguridad, tranquilidad, confianza...

Y hay algo que si que muestra la voz mucho mejor que el aspecto físico: la vitalidad. Porque una cosa es lo que diga su DNI o sus arrugas y otra lo que diga su voz. Hay personas más mayores (de DNI) que tienen más vitalidad que aquellas más jóvenes. Por eso yo a veces me imagino a esas personas que hablan por la radio más jovenes de lo que puedan indicar sus arrugas y su DNI.

Y, al fin y al cabo, ¿que más da eso que llamamos “edad”? ¿De verdad podemos catalogar a una persona como “joven” o “mayor” solo por eso? ¿No intervienen muchos más factores?



viernes, 8 de junio de 2012

Llega la Eurocopa


Esta tarde arranca la Eurocopa. Si hubiese una Prima de Riesgo futbolística hoy en día España sería la referencia. Podemos estar contentos porque por unos días nos podemos ver mejores en algo, destacamos en Europa para bien. Que quizá se tuerzan las cosas pero tendremos ilusión. Quizá no ganemos la Eurocopa, quizá ni siquiera lleguemos a la final. Quizá un día tonto hace que nos vayamos a casa en cuartos. Ay... esa típica frase: “Si nunca pasamos de cuartos”. Típica hasta 2008 cuando cambió la historia. Desde 1964 no ocurría algo igual.

Me acuerdo que en 2008 ganar la Eurocopa era un objetivo muy lejano. Que se lo digan a todos aquellos comercios que, convencidos de que España no llegaría muy lejos y con la intención de vender, prometieron el oro y el moro para los que comprasen sus productos si España ganaba. Y en 2010 pasó más de lo mismo porque claro, una selección que nunca gana nada, como iba a hacerlo 2 veces seguidas. Y esta vez enfrentándose a todo el mundo: Argentina, Brasil, Italia, Alemania...

Días antes del comienzo del mundial 2010, la página web http://alt1040.com/2010/07/los-que-pierden-si-espana-gana-el-mundial-de-futbol-sudafrica-2010 recopilaba algunas de las diferentes empresas que ofrecían regalos o descuentos a sus clientes si España ganaba:

Toshibareembolsará a todos los clientes las compras de ordenadores portátiles y televisores realizadas a partir del 10 de abril.
  • TomTom: reembolsará el importe de cuatro de sus modelos de GPS a todos aquellos que compraron entre el 15 de abril y el 8 de junio de 2010.
  • Carrefour: Por cada 15 euros de compra dio un boleto cuyo premio puede ser un vale para sus tiendas de hasta 100€. En total se repartieron 10.000 boletos, es decir, un millón de euros.
  • Banesto: Aumentará el tipo de interés del 3% al 4% a todos los clients que contrataron el “Depósito Selección (ingreso mínimo de 3.000€) antes del 30 de junio de 2010. Perderían 10 millones de euros.
  • PC City: Regalan un vale de 10€ por cada gol que meta la selección española a todos los clientes que hayan comprado una TV LED de más de 32 pulgadas. Hasta ahora han metido 7 goles. Es decir, 70€, aunque no se sabe cuántas personas han comprado televisores.

Después se supo que muchas compañías, así como empresas más pequeñas no pudieron hacer frente a sus promesas y esto les llevó a importantes pérdidas económicas.

¿A que este año no habéis oído muchas promociones de este tipo?

No se si ganará España o no, ni si gracias a ello obtendréis algún tipo de ventaja. Lo que es seguro es que por unos días nos olvidaremos de algunas de nuestras preocupaciones para hacer algo que tanto nos gusta. Juntarnos en un bar con familia y amigos o en una plaza junto a miles de desconocidos. Con una cerveza o una coca-cola para poder pasar un par de horas desconectados de nuestros problemas. Si ganamos durará más la alegría, si perdemos un poco menos pero seguro que disfrutaremos. 

viernes, 1 de junio de 2012

La solidaridad une


Un ejemplo de solidaridad, un motivo para sonreír.

77 toneladas de fuel vertidas en la costa gallega. Fue la catástrofe del Prestige. Han pasado 10 años.

Vamos a dejar de lado el tema político.

300.000 voluntarios, ni más ni menos, viajaron a Galicia a limpiar el chapapote. Personas, españolas y extranjeras, que dejaron sus quehaceres por unos días para ayudar a todos esos que de la noche a la mañana vieron que ese paisaje ya no era como antes. Que en un día se había teñido de mar.

Es increíble ver como la gente se vuelca por ayudar a los demás. Pasando frío, sin estar de vacaciones para nada. Trabajando sin parar. Cada uno haciendo lo que podía. Gente de todas las clases sociales que se reúne con un fin común dejando de lado sus diferencias porque con el mono blanco todos eran iguales.

A veces, parece que vamos a nuestra bola y que lo que les pase a los demás no nos importa. Pero este es un ejemplo de todo lo contrario. Colaboración sin pedir nada a cambio.

Para aquellos que se vieron afectados directamente, como los pescadores, fue algo increíble.

Frente a la tristeza de la catástrofe, los mensajes de esperanza, ánimo y alegría de los voluntarios necesarios para cambiar la situación. Entre todos, los que estaban allí, los que pasaron y los que se quedaron, devolvieron la salud y la belleza al paisaje.

2002:


2012:



Si queréis, podéis ver el documental en el que Isabel Coixet rinde homenaje a los voluntarios. Dura media hora y es emocionante. 


miércoles, 23 de mayo de 2012

Teatro, artes, calle


Hoy comienza en Valladolid la 13º edición del TAC, el Festival Internacional de Teatro y Artes de Calle. Me encanta el ambiente de la ciudad en estos días. Creo que es una muy buena idea y espero que lo sigan haciendo durante muchos años.

Da gusto pasear por la ciudad y ver estos espectáculos. Igual no vas concretamente a ver nada, incluso tienes un poco de prisa y de repente te encuentras una de estas pequeñas funciones que te pueden alegrar el día. Pequeñas en tiempo, me refiero, nunca en calidad.

Puedes ver puestas en escena con más o menos infraestructura, presupuesto o gente pero es bonito como los demás comparten su arte contigo, eso que mejor saben hacer.

Y lo bueno es que la mayoría de los espectáculos son gratuitos por lo que cualquiera lo puede disfrutar.

Además, la celebración de este festival atrae el turismo con lo que puede ser un buen impulso para el sector hostelero.

En la página web podéis ver los horarios de las representaciones además de en los carteles colocados por diferentes partes del centro de la ciudad.

Y para finalizar este post quiero hacer referencia a un blog que me ha recomendado (acertadamente) una amiga. Es Marwan Blog. Un blog de un músico, Marwan, del que no se demasiado pero ya investigaré. La entrada de hoy me ha gustado bastante. Finaliza así: 

 "¿Cómo se van endureciendo los materiales? ¿se van endureciendo igual que los hombres? ¿No sería maravilloso quedar con tus amigos y tirarte con balones de goma sobre un montón de colchonetas? ¿No sería mejor dejar las hipotecas y volver a las guitarras? ¿No sería mejor recuperar algunos de tus viejos sueños? Desde luego que sería mejor."

miércoles, 16 de mayo de 2012

¡No se acaba el mundo!


Han descubierto un nuevo calendario maya en Guatemala basado en estudios de ciclos lunares. Según los expertos que han estudiado el nuevo hallazgo, esta civilización no creía en que el fin del mundo fuese el 21 de diciembre de 2012.

Llevamos un año aproximadamente soportando/haciendo bromas del tipo: Total, se va a acabar el mundo en 2012... y eso ya no vale.

Ya lo siento por el que quisiera que se acabase. Tenemos mundo para rato. Siempre según los mayas.

Que casualidad que justo unos meses antes del supuesto “fin del mundo” encuentren el calendario. Quizá en EEUU temiesen una reacción desmesurada el 21 de diciembre. Porque mucho bromear pero, ahora hablando en serio, es posible que bastante gente en el mundo creyera en esta profecía. Y si la población se empieza a obsesionar mal vamos. Entonces, quizá los científicos de EEUU se lo hayan inventado... lalaralala... o quizá se inventaron lo del 21 de diciembre, o quizá no haya ninguna intención extraña. Todo quizá.

Bastante curioso el mundo de los mayas.

Se acabe el mundo o no, este es mi mensaje: Vive cada día como si fuera el último. 

miércoles, 9 de mayo de 2012

Campeona del despiste



Soy una chica un poco despistada. A veces se me olvida lo que tengo que hacer, otras veces no encuentro las cosas y de vez en cuando se me junta todo. Mi madre siempre me decía que llevara una libreta para apuntar lo que tuviese que hacer pero nunca la hacía caso. Un día decidí que podría ser una buena solución para contrarrestar mi despiste y di una oportunidad a la idea de mi madre.

Desde hace un tiempo llevo una libreta para anotar cosas pero el sistema no es tan sencillo. Al principio, como no estaba acostumbrada se me olvidaba escribir o cogerla. Ahora ese problema más o menos lo he superado pero este mediodía he tenido uno peor. He caído en la eterna cadena del despiste: he dejado mi libreta en clase y después de casi una hora me he dado cuenta de que no la tenía. Y claro, la necesitaba para saber lo que tenía que hacer. Así que me ha tocado cambiar de planes e ir a por ella.

En estos momentos me pongo a pensar y creo que necesitaría un sitio para apuntar donde dejo la libreta, otro para apuntar en que sitio he apuntado donde he dejado la libreta, etc. Vamos, que no acabaría nunca.

Finalmente, he llegado a la conclusión de que es complicado vencer el despiste y mi falta de memoria. Tendré que explorar nuevos trucos. ¿Alguna idea?

Pero así, a lo tonto, he perdido una hora y ver a una amiga. De todas formas no me quejo, a cambio estoy teniendo un buen día. Y el conserje de la facultad, muy majo.

Y lo mejor de todo: El sol ha salido con fuerza. 

jueves, 3 de mayo de 2012

La fiesta del fin de la crisis


Hoy, y espero que como excepción, hablaré de la crisis. En realidad no, más bien de ese día en que se acabe la crisis. Porque algún día se acabará. Se tiene que acabar porque de lo contrario no se llamaría crisis. No se llamaría nada porque sería la vida normal. Tampoco hablaríamos de ello, no sería noticia. Y así podría seguir y seguir...

Se supone que no se puede acabar un día en concreto, que se saldrá de ella poco a poco. Pero algún día pasará algo que marque la diferencia. Por ejemplo, el día que no se hable de la prima de riesgo. Quizá pueda ser ese el punto de referencia.

Alguien nos tendrá que decir algún día: Ya no hay crisis. Algo así como: Ayer estábamos en crisis, hoy no. Ayer si, hoy no.

¿Qué haremos cuando finalice la crisis? Yo propongo hacer una fiesta. Fiesta nacional. Que todos salgamos a la calle y llenarla de colorido. Música, comida... como en las fiestas de los pueblos. Que cada uno prepare lo que se le ocurra. El que quiera bailar, que baile; el que no, que prepare una paella por ejemplo.

Así que ya sabéis: Ahora todos a pensar que hacer ese día. Si la crisis en realidad no se acaba porque falta preparar esta fiesta. ¡En cuanto tengamos todos los preparativos se lo decimos a Rajoy y listo! 

jueves, 26 de abril de 2012

La tienda de lápices


Hace bastantes años, me contaron un cuento que no se me olvida. Creo recordar que era algo así:

Érase un señor que tenía una tienda de lápices. Un día, entró una niña y pidió un sacapuntas. El dueño dijo:
- No vendemos sacapuntas, solo lápices.
Y la niña se marchó.

El señor se quedó reflexionando y pensó que quizá le vendría bien cambiar una caja de lápices por una de sacapuntas. Y así lo hizo.

A la semana siguiente llegó un joven al establecimiento buscando un cuaderno y el señor le dijo:
- Lo siento pero solo vendemos lápices y sacapuntas.
Y el chico se fue frustrado.

Otra vez la misma operación: El vendedor decidió cambiar una caja de lápices por unos cuantos cuadernos.

Así pasaron las semanas y cada vez la tienda de lápices iba incluyendo más variedad.

Un día entró una señora a la tienda de lápices y pidió, como no, un lápiz.
- No señora, -dijo el vendedor- no tenemos lápices. Si quiere puede comprar un sacapuntas, un cuaderno, un bolígrafo, un estuche o una goma de borrar.
Y la mujer, a la que no la convencía ninguno de estos objetos, se marchó de la tienda decepcionada.

Cuando escuché esta historia me gustó sin saber por qué, simplemente me resultó curiosa. Ahora creo que puedo encontrar alguna moraleja. Cualquiera podrá interpretar lo que quiera, qué se yo. Supongo que una lectura que se puede hacer es que si vamos cambiando nuestra personalidad para gustar a los demás perderemos nuestra esencia. Todos evolucionamos y modificamos nuestro carácter, pero si dejamos de ser nosotros mismos quizá algún día alguien vaya a buscarnos y no nos encuentre.