Durante
estos días, están llegando a España más de 6000 niños
procedentes de campos de refugiados del Sahara para pasar dos meses
con familias de acogida.
Son
niños de menos de 12 años que tienen la suerte de poder abandonar
por un tiempo su país para conocer otra cultura. Pasan los meses de
verano con familias que les tratan como a sus propios hijos. Son uno
más viviendo un veraneo español.
Esta
campaña se denomina “Vacaciones en Paz” y se lleva realizando
cada verano desde hace más de 20 años. En otras ocasiones han
llegado a venir hasta 10000 niños en un periodo estival pero, debido
a la situación económica que atravesamos, este año solo serán al
rededor de 6000. Una cifra que no está nada mal. Una de las
comunidades que no ha notado este descenso ha sido Castilla y León
que continúa trayendo a 325 niños de los cuales medio centenar se
instalan en la provincia de Valladolid.
Una
aventura para estos niños que dentro de la desgracia tienen algo de
suerte. Viven en campos de refugiados en el Sahara. Son muchos para
no demasiado espacio y con las condiciones higiénicas justas para
seguir viviendo. Por supuesto, no tienen ningún tipo de lujo. Según
las familias de acogida, no hace falta observar mucho a los niños
para darse cuenta que sus condiciones de salud no son las idóneas:
Se ve en su piel y en su pelo y la ropa deja bastante que desear.
Además, los niños se someten a una inspección médica que
certifica lo anterior.
Después
de todo esto, no es sorprendente que una niña diga que la gusta todo
de sus vacaciones en España: La piscina, la playa, las bicicletas...
Una
experiencia satisfactoria tanto para los protagonistas de esta
historia, los niños, como para sus familias de acogida que se
desviven por ellos. Espero que este año pasen un buen verano esos
más de 6000 niños y sus respectivas familias de acogida.
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