jueves, 3 de mayo de 2012

La fiesta del fin de la crisis


Hoy, y espero que como excepción, hablaré de la crisis. En realidad no, más bien de ese día en que se acabe la crisis. Porque algún día se acabará. Se tiene que acabar porque de lo contrario no se llamaría crisis. No se llamaría nada porque sería la vida normal. Tampoco hablaríamos de ello, no sería noticia. Y así podría seguir y seguir...

Se supone que no se puede acabar un día en concreto, que se saldrá de ella poco a poco. Pero algún día pasará algo que marque la diferencia. Por ejemplo, el día que no se hable de la prima de riesgo. Quizá pueda ser ese el punto de referencia.

Alguien nos tendrá que decir algún día: Ya no hay crisis. Algo así como: Ayer estábamos en crisis, hoy no. Ayer si, hoy no.

¿Qué haremos cuando finalice la crisis? Yo propongo hacer una fiesta. Fiesta nacional. Que todos salgamos a la calle y llenarla de colorido. Música, comida... como en las fiestas de los pueblos. Que cada uno prepare lo que se le ocurra. El que quiera bailar, que baile; el que no, que prepare una paella por ejemplo.

Así que ya sabéis: Ahora todos a pensar que hacer ese día. Si la crisis en realidad no se acaba porque falta preparar esta fiesta. ¡En cuanto tengamos todos los preparativos se lo decimos a Rajoy y listo! 

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