viernes, 17 de febrero de 2012

Celebramos que vivimos. El optimismo


Hoy es el décimo aniversario de papá, de mamá y mío. Y, por supuesto, hemos ido a celebrarlo.

Hace una década, un día como hoy, nos ocurrió algo. Es una de esas cosas que solo se explica con frases del tipo “fue para habernos matado” y “ese día volvimos a nacer”. Nosotros nos hemos tomado la última expresión al pie de la letra. Por eso decimos que tenemos dos cumpleaños, porque hemos nacido dos veces.

Sobre esto se puede hacer una gran reflexión. Sobre lo efímera y sorprendente que es la vida, sobre lo que tenemos a nuestro alrededor o sobre el concepto “Carpe Diem”. Pero no vamos a ponernos trágicos.

Yo quería hablar del optimismo. Siempre me he declarado una persona optimista que ejerce de ello constantemente. Me gustaría saber porque hay personas optimistas y pesimistas. Un optimista ¿nace o se hace? Yo creo que según vamos adquiriendo uso de razón, y al dejarnos influir por nuestro entorno, vamos inclinandonos hacia uno de los bandos. Como en todo, no todo es blanco o negro. La mayoría de la gente se encuentra en el gris, en el punto medio. Pero yo me encuentro claramente en el blanco, lo tengo asumido.

Optimismo--------------------------------------------------------------------------Pesimismo
Natalia --------------------------la mayoría de la gente------------------------Otros

No obstante, podemos movernos de posición. Si queremos, claro.

¿Dónde está la virtud? Siempre se dice que la virtud se encuentra en el equilibrio. Ni blanco ni negro, gris. ¡Pues yo no estoy de acuerdo! Para mí la virtud está en el blanco, en el optimismo.

Si no hubiese existido gente optimista no hubiésemos evolucionado tanto. Creo que el optimismo, entre otras cosas, es una característica de aquellos que luchan por cambiar algo, una pequeña parte del mundo.

Si existe la más remota posibilidad de que algo pueda salir bien, debemos creer en ella. Y aunque no exista ninguna posibilidad aparente.

Hace dos días fue el cumpleaños de mi abuela. Cumplió 92 años. Mi abuela es una gran abuela (que voy a decir, es mi abuela). Yo siempre presumo de ella por ser la abuela que con 90 años jugaba a la Nintendo DS. El caso es que la pobre el año pasado por estas fechas estaba malita. Y ahí estaba yo, creyendo que llegaría a los 92. Mientras tanto otros me decían que no me engañara. Como me fastidia que me digan eso... Pues no se si me engañaba o no pero al final ocurrió lo que yo decía. Una vez más, la vida te da sorpresas. Por eso hay que ser optimista. 

Esto son ejemplos más extremos pero todos los días me encuentro con situaciones mucho menos trascendentales que también se resuelven igual.

Hay estudios que demuestran que la suerte está ligada al optimismo. ¡Vaya! Yo también me considero una chica con suerte. Que casualidad...

En este video de El hormiguero Elsa Punset habla de la suerte. Incluso da claves para tener suerte (una de ellas os la adelanto yo, es mirar la vida con optimismo).  me parece muy interesante y espero que saqueis doce munutillos para verlo.
Si podemos ser chicos con suerte... ¿por qué no serlo? 


P.D.: El día 15 también fue el cumpleaños de mi primo Sergio. Siempre tengo la sensación de que mi abuela le eclipsa el cumpleaños. ¡Felicidades!

¡Feliz viernes! 

No hay comentarios:

Publicar un comentario