Hoy
estoy contenta. Hemos vuelto a dar clase después de hace casi un
mes. Nos han presentado tres de las nuevas asignaturas y tienen buena
pinta. Se acabaron las vacaciones pero no da pereza madrugar cuando
vas a hacer algo que te apetece. Por fin hemos conocido las notas de
Historia que tanto ansiábamos y mi nota me ha sorprendido muchísimo
para bien.
Todo
esto me ha llevado a reflexionar sobre lo importante que es la labor
de los profesores. Y tengo dos ejemplos claros para demostrarlo:
El
primero está relacionado con Historia. El año pasado mi profesor de
Historia era una persona con buen carácter y graciosa pero sus
explicaciones dejaban mucho que desear. Seguramente de conocimientos
estará sobrado pero si no sabe transmitirlos mal vamos. No digo que
toda la culpa sea del profesor pero yo estudiaba y rara vez pasaba
del 6. Este año hemos tenido un profesor que dominaba la materia y
sobre todo dominaba la forma de explicarla. Capaz de atraer nuestra
atención y de hacer la asignatura amena e interesante ha conseguido
que termine este cuatrimestre con un 9.
El
otro ejemplo lo encuentro en Teorías de la Comunicación. Esta
profesora podrá saber mucho sobre Comunicación pero se queda en la
teoría. Desde mi punto de vista le falta algo, algo que nos haga
engancharnos a su asignatura. A mí me parece una asignatura
interesante pero nada fácil de estudiar. Hoy hemos comenzado Teorías
de la información y de los efectos, es algo así como la segunda
parte de Teorías de la Comunicación pero impartida por una
profesora completamente diferente. Utiliza una metodología distinta
y ha conseguido que en un día entienda más cosas de las que he
entendido en 4 meses.
La
verdad es que tampoco quiero quejarme mucho. Llevamos muchos años
recibiendo clases y conocemos a muchos tipos de profesores. He
destacado a dos que no me han convencido demasiado pero son muchos
más los que considero que han hecho una buena labor. Quizá no tenga
un superprofesor,
un profesor ídolo pero tampoco un profesor horrible.
Simplemente
quería decir que a veces no valoramos mucho la figura del profesor.
Nos creemos que es suficiente con estudiar los apuntes pero cuando
coges los apuntes y no tienes ni idea de lo que hablan te das cuenta
de lo bien que te hubiese venido un buen profesor.
Y
para finalizar la entrada de hoy algo que no tiene nada que ver, un chiste que oí el otro día:
Están
dos chicos jugando y uno le dice al otro:
-
¿Jugamos a jueces y corruptos?
-
Vale. Yo hago de corrupto y tu de juez.
-
Jo, ¿por qué a mí siempre me toca hacer de malo?
No hay comentarios:
Publicar un comentario