miércoles, 22 de febrero de 2012

No les abandones


No estoy hablando de mascotas. Hablo de personas. Hace un par de días el gobierno catalán aseguró que en la última década 72 niños habían sido abandonados por sus familias adoptivas en esta Comunidad Autónoma.

Estos datos son preocupantes. Yo me pregunto: ¿qué puede llevar a una familia a decidir que no puede continuar cuidando de su hijo?

Son muy diferentes los motivos que llevan a una pareja o a una persona a adoptar a un niño. En la mayoría de los casos es la imposibilidad de tener hijos por la vía biológica lo que lleva a plantearse la adopción. Antes de adoptar, se supone que los futuros padres lo piensan detenidamente. Valoran lo positivo y lo negativo de hacerse cargo de un niño y solo cuando están completamente seguros se lanzan a ello.

Una adopción es un proceso largo y complejo. Supone un esfuerzo económico importante y se necesita paciencia. Aquellos que quieren adoptar son sometidos a multitud de pruebas psicológicas que necesitan superar con éxito para conseguir su objetivo. Antes de esto han tenido que presentar su correspondiente solicitud acompañada de la documentación necesaria y haber pasado por la lista de espera.

¿Quién estaría dispuesto a aguantar todo esto sin un buen motivo? La ilusión prima en ellos, no me cabe ninguna duda. Entonces ¿qué pasa por la cabeza de esas 72 familias? Esta claro que cada caso es único.

Son los niños mayores de 10 años los que sufren más abandonos. Se acercan a edades difíciles y ya la paternidad no resulta tan sencilla. Pero todos los problemas que puedan surgir con un hijo adoptivo también pueden surgir (y surgen) con un hijo biológico. Un hijo no es un artículo que puedas descambiar en X años. Me imagino que estas familias lo habrán pensado mucho antes de tomar esa decisión, que lo habrán pasado fatal y si finalmente lo hacen será porque ya han agotado todas las opciones que contemplaban. No deberían de rendirse porque siempre queda otra solución. Para eso existen los profesionales: trabajadores sociales, psicólogos, educadores...

¿Y como se sentirá ese niño, más bien chaval de 6, 8, 10 o 12 años que es consciente de que está siendo abandonado? Se verá como una pieza de puzzle que no encaja, como una carga. Ahora su vida cambiará, volverá a un lugar con chicos como él. No estará descuidado pero si falto de cariño. Y no soñará con entrar en una nueva familia porque ¿quién va a adoptar a un niño que no da más que problemas pudiendo tener a un pequeñín al que poder ver crecer?

No obstante, por estas 72 adopciones fallidas, ha habido otras 12 000 exitosas. quedémonos con la parte positiva. Estos casos son excepciones y representan un porcentaje muy pequeño del total.

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