No
estoy hablando de mascotas. Hablo de personas. Hace un par de días
el gobierno catalán aseguró que en la última década 72 niños
habían sido abandonados por sus familias adoptivas en esta Comunidad
Autónoma.
Estos
datos son preocupantes. Yo me pregunto: ¿qué puede llevar a una
familia a decidir que no puede continuar cuidando de su hijo?
Son
muy diferentes los motivos que llevan a una pareja o a una persona a
adoptar a un niño. En la mayoría de los casos es la imposibilidad
de tener hijos por la vía biológica lo que lleva a plantearse la
adopción. Antes de adoptar, se supone que los futuros padres lo
piensan detenidamente. Valoran lo positivo y lo negativo de hacerse
cargo de un niño y solo cuando están completamente seguros se
lanzan a ello.
Una
adopción es un proceso largo y complejo. Supone un esfuerzo
económico importante y se necesita paciencia. Aquellos que quieren
adoptar son sometidos a multitud de pruebas psicológicas que
necesitan superar con éxito para conseguir su objetivo. Antes de
esto han tenido que presentar su correspondiente solicitud acompañada
de la documentación necesaria y haber pasado por la lista de espera.
¿Quién
estaría dispuesto a aguantar todo esto sin un buen motivo? La
ilusión prima en ellos, no me cabe ninguna duda. Entonces ¿qué pasa
por la cabeza de esas 72 familias? Esta claro que cada caso es único.
Son
los niños mayores de 10 años los que sufren más abandonos. Se
acercan a edades difíciles y ya la paternidad no resulta tan
sencilla. Pero todos los problemas que puedan surgir con un hijo
adoptivo también pueden surgir (y surgen) con un hijo biológico. Un
hijo no es un artículo que puedas descambiar en X años. Me imagino
que estas familias lo habrán pensado mucho antes de tomar esa
decisión, que lo habrán pasado fatal y si finalmente lo hacen será
porque ya han agotado todas las opciones que contemplaban. No
deberían de rendirse porque siempre queda otra solución. Para eso
existen los profesionales: trabajadores sociales, psicólogos,
educadores...
¿Y
como se sentirá ese niño, más bien chaval de 6, 8, 10 o 12 años
que es consciente de que está siendo abandonado? Se verá como una
pieza de puzzle que no encaja, como una carga. Ahora su vida
cambiará, volverá a un lugar con chicos como él. No estará
descuidado pero si falto de cariño. Y no soñará con entrar en una
nueva familia porque ¿quién va a adoptar a un niño que no da más
que problemas pudiendo tener a un pequeñín al que poder ver crecer?
No
obstante, por estas 72 adopciones fallidas, ha habido otras 12 000
exitosas. quedémonos con la parte positiva. Estos casos son excepciones y representan un
porcentaje muy pequeño del total.
No hay comentarios:
Publicar un comentario