jueves, 1 de marzo de 2012

Placebos


Siempre me llamó la atención el efecto placebo. Me parece un fenómeno psicológico muy interesante.

Dice el diccionario de la RAE que un placebo es una sustancia que, careciendo por sí misma de acción terapéutica, produce algún efecto curativo en el enfermo, si este la recibe convencido de que esa sustancia posee realmente tal acción.

Esto demuestra que nuestra mente tiene más poder e influencia en nosotros de lo que pensamos.

Para probar este efecto se han realizado numerosos experimentos, la mayoría de ellos son bastante curiosos. Incluso algunos no solo hablan de sustancias sino hasta de llegar a hacer “operaciones” en las que solo se realizaba una incisión en el cuerpo y se volvía a cerrar. En internet he encontrado algunas historias como la de Wright contada por el Dr. Javier Martínez y Dra. María Jesús Clavera en http://www.elalmanaque.com/medicina/sabiduria/art30.htm que dice así: “La historia de Wright, en Long Beach, California, es conocida por muchos médicos: Diagnosticado de un cáncer en 1957, le pronosticaron sólo unos días de vida. Se enteró de que un suero de caballo, el 'krebiozen', podía ser eficaz contra el cáncer; y su médico, puesto que lo daba por desahuciado, accedió a ponérselo. Tres días después, fuera ya de su 'lecho de muerte', bromeaba con las enfermeras, y los médicos constataban que los tumores "se habían fundido como bolas de nieve". Cuando dos meses después, Wright leyó unos informes que calificaban al suero como un remedio de curandero, sufrió una inmediata recaída. Su médico le dijo entonces: "No crea lo que lea en los periódicos", y le inyectó agua diciéndole que era una versión "doblemente eficaz del krebiozen"; y una vez más el tumor se fundió. Wright fue "la viva imagen de la salud" durante dos meses más, hasta que leyó un informe definitivo en el que se decía que el 'krebiozen' era inútil: murió entonces dos días después.”

A veces los médicos nos muestran las enfermedades con mejor pinta de lo que en realidad son. Al descubrirlo nos sentimos engañados y nos quejamos. Pero... ¿y si nos hubiesen dicho la verdad? ¿hubiésemos arreglado algo? En esos casos los médicos están contribuyendo al efecto placebo de una forma muy sencilla ya que nos hacen creer que nos vamos a curar más rápidamente y así lo conseguimos.

Llevando el placebo al extremo, si yo fuese una excelente médica-científica-farmacéutica probablemente no estaría escribiendo este blog -o si- pero estaría buscando la forma de aplicar el placebo a muchos aspectos de al vida.

En muchas ocasiones necesitamos algo que nos proporcione seguridad, que nos haga más sociable o que relaje. Entonces recurrimos a las drogas que consiguen evadirnos e impulsarnos a hacer lo que queremos.

Yo creo que en algunos momentos simplemente necesitaríamos una “pastillita mágica”, es decir, que alguien nos dijese:
- Si te tomas esta pastilla la entrevista de trabajo te va a salir perfecta. No vas a estar nervioso.
- Con este jarabe vas a bordar el partido.
- Esta inyección te dolerá pero al momento dejarás de pensar en todo lo que te preocupa.

Me encantaría hacer el experimento aunque, ¿quién podría afirmar que no lo hacen ya? Quizá haya más medicamentos basados en el placebo de los que conocemos. Quizá ahora mismo estemos siendo conejillos de indias y dentro de unos años saldrán a la luz diferentes experimentos. De todas formas, para que el efecto placebo funcione no podemos saber qué medicamentos lo son, esta claro. Así que viviremos con la duda pero mientras nos sigan curando supongo que podré soportar la curiosidad. 


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