martes, 27 de marzo de 2012

Procrastinación



¿Cuándo tienes que hacer un trabajo lo dejas siempre para el último momento? ¿Te preguntas por qué te ocurre esto una y otra vez?

Tranquilo, no es porque seas vago. Yo tengo una explicación que al menos a mí me gusta más. Este fenómeno se denomina procrastinación.

Diferentes científicos han estudiado este efecto en las personas y algunos como Piers Steel afirman que lo que hay detrás de la procrastinación es un exceso de perfeccionismo. Otros también hablan del miedo al fracaso o al éxito pero yo me quedo con lo primero.

Ahora si te dicen: “Que desastre eres, siempre lo dejas todo para el último momento” o “no te sabes organizar” podrás hacer gala de una falsa modestia: "es que soy demasiado perfeccionista”

El problema de este argumento es que si nos agarramos a él no vamos a cambiar. Acabaremos agotados y una y otra vez nos repetiremos ¿por qué no nos organizamos mejor? Y entonces nos acordaremos. “Claro, es que soy demasiado perfeccionista y contra eso no se puede luchar.”

Investigando un poco más he descubierto que dentro de la procrastinación hay diferentes perfiles de procrastinadores. Uno de esos grupos lo conforman aquellos que sufren “el síndrome del estudiante” que consiste en lo que estabamos hablando: posponer la entrega de los trabajos hasta el último minuto y lo mismo con el estudio.

Resulta que sobre este tema hay mucho escrito. “El síndrome del estudiante” guarda una estrecha relación con la Ley de Parkinson que dice que "el trabajo crece hasta llenar el tiempo del que se dispone para su realización." Lo que se traduce en que cuanto más tiempo tienes, más tiempo tardas en hacer las cosas. Cuanto más tiempo tienes para estudiar algo, más tiempo tardas en hacerlo. Parece ser que esto le ocurre a cada vez más personas y no solo a estudiantes. Y hay consejos para intentar evitarlo pero nada que no sepamos.

Como conclusión: Si a ti te pasa esto ya tienes un argumento para justificarlo y una forma de llamarlo. Y consuélate que mal de muchos...

2 comentarios:

  1. Estaba alucinada con esta palabreja pues no sabía que existía hasta que en la oficina llegaron los de sistemas a instalarnos un programa para acabar con la procrastinación. Mi cara parecía un poema, también la de mis compañeros… menos mal que no era la única que no había oído hablar de eso!! Yo no sabía que significaba y mucho menos que lo padeciera! Pero ahora se que si y también sé que es un problema que ha pasado a otra dimensión gracias a un software que se llama workmeter. Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues lo que yo no sabía era que existía ese programa. ¡Que curioso!

      Eliminar